Concurso Latinoamericano Tecnología SI Bolivia

viernes, 8 de abril de 2011

Cochabamba. Estudio revela que seis de cada diez adolescentes abortan


El estudio realizado en Cochabamba también revela que solamente uno de cada diez adolescentes usa un método anticonceptivo al tener relaciones sexuales.

- Un diagnóstico realizado por la ONG Cerca revela que una de cada cuatro mujeres se embaraza en la adolescencia en el colegio o en la universidad. La investigación tiene datos del Maternológico y otros centros.

En el colegio o en la universidad, el número de adolescentes embarazadas es cada vez más alto, igual que los abortos. Según un estudio de la Organización No Gubernamental, Cuidado de la Salud Reproductiva para Adolescentes Enmarcado en la Comunidad, (ONG Cerca) una de cada cuatro mujeres se embaraza en la adolescencia. Seis de cada 10, optan por el aborto, dice Opinion.com.bo

El número de adolescentes en Cochabamba es de 361.408, de las que unas 150 mil son mujeres. De éstas 150 mil en la etapa de la adolescencia (10 a 19 años) se llegan a embarazar unas 37 mil (24,6 por ciento), pero no todas terminan los nueve meses de gestación.

Se calcula que de cada diez embarazadas adolescentes unas seis optan por el aborto por no postergar sus proyectos a futuro, por su situación económica o porque teme la reacción de sus padres y su familia ante el embarazo.

El investigador en salud de la ONG Cerca, Freddy Córdova, elaboró un diagnóstico de la salud sexual y reproductiva de los adolescentes con datos recogidos del Maternológico Germán Urquidi y los centros de salud de primer nivel e indicó que las adolescentes que deciden tener a sus bebés, un 60 por ciento corresponde al área rural y un 40 por ciento al área urbana.

Señaló que este fenómeno se debe a que las adolescentes del sector urbano tienen mayor accesibilidad y recursos económicos para realizarse un aborto.
“En el área urbana no se tienen datos exactos de cuantas mujeres se embarazan por año porque muchas no llegan a registrarse en los hospitales y no terminan el período de gestación”, dijo.

Para el investigador el número de embarazos urbanos suceden por el consumo de bebidas alcohólicas y porque los centros de diversión son más numerosos que en las áreas rurales.

En las provincias o el campo los embarazos en las adolescentes se dan sobretodo por la falta de información de las mujeres y los hombres acerca de los métodos anticonceptivos.

Prevención

El estudio realizado también revela que solamente uno de cada diez adolescentes usa un método anticonceptivo al tener relaciones sexuales.

“El problema está en la falta de información de los jóvenes y en la poca confianza que existe en la prestación de servicios de parte de los médicos y enfermeras”, añadió.

Señaló que los jóvenes desconocen que en los centros de salud pueden acceder a métodos anticonceptivos gratuitos y tampoco quieren asistir a éstos por miedo a que los registren.

“Los jóvenes no tienen confianza en el personal de salud de los centros médicos públicos, tienen miedo que los puedan registrar o que el método por el que opten sea costoso”, dijo.

Según el investigador el 95 por ciento de las jóvenes tiene conocimiento de que puede prevenir el embarazo a través de los métodos anticonceptivos, el problema es la accesibilidad a los mismos.

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Pandilleros hacen estallar la dirección del colegio J. Laborde


Daño. La portera Segundina Ayala muestra los documentos y otros objetos que las llamas quemaron en la secretaría.

-Atentado. No está claro el motivo del hecho delictivo contra la dirección del centro educativo cruceño. Hay dos aprehendidos.

Una potente explosión en el colegio de convenio Juan Laborde Morel despertó la madrugada de ayer al vecindario en el barrio Nueva Jerusalén (UV 76). Luego el fuego tomó cuerpo en la dirección del centro educativo y causó daños severos en el mobiliario, en material escolar y en la estructura de los tres ambientes de dicha oficina, dice El Deber.com.bo

A decir de testigos, que lograron capturar a dos sospechosos, los autores del atentado son pandilleros de la zona, entre ellos un estudiante de la unidad educativa católica, que cursa el tercero medio. Los aprehendidos son Carlos Gabriel G.N. (21) y Andrés A.B. (17), los cuales están encerrados en el puesto policial Los Tusequis a la espera de su audiencia cautelar.

Segundina Ayala Meneses (31), portera del recinto, dijo que el estallido despertó a ella y a su hijo, pero no salieron de su cuarto por temor. Asomaron la cara cuando vecinos entraron en el colegio a tratar de apagar las llamas, que calcinaron documentos de archivos, libros, muebles, artefactos electrónicos y otros objetos. Asimismo, la explosión, al parecer causada por bombas molotov, reventó las paredes, una puerta y una reja metálica.

En el alboroto algunas personas vieron cómo al menos cuatro sujetos saltaron la barda y escaparon con una computadora portátil. Después agarraron a un adolescente.
La Felcc está investigando el motivo que impulsó a estos sujetos a cometer el delito. Empero se barajan algunas hipótesis. Por ejemplo, Teresa, madre de Andrés, manifestó que su hijo, alumno del colegio, fue obligado por la pandilla Los chicanos a participar del atentado y que si se negaba, estos iban a tomar represalias contra sus primas y su hermano menor.

Según otro padre de familia, el ataque fue urdido por un pandillero en venganza porque la dirección expulsó a un estudiante. “Mi hijo dará los nombres de los que participaron, caiga quien caiga”, señaló Teresa B.N.

El fiscal Osman Arias presentará a los acusados ante un juez. Entretanto, en el colegio suspendieron las clases hasta el lunes mientras reparan los daños materiales.

Un beneficio para la zona

- Historia. El colegio Juan Laborde Morel funciona desde hace 15 años en el barrio Nueva Jerusalén, situado entre el séptimo y octavo anillo, cerca de la avenida Cristo Redentor.

- Aporte. El colegio es parte de la comunidad educativa Hombres Nuevos, que dirige el monseñor español Nicolás Castellanos. Es el único recinto de la obra del sacerdote que está fuera del Plan Tres Mil, según datos del regente del turno de la mañana, Ángel Mendoza Vargas.

- Estudiantado. En el Juan Laborde estudian unos 1.200 alumnos en los turnos de la mañana y de la tarde. Tiene fama de ser uno de los colegios de mayor prestigio en el sector, razón por la que padres de familia de los barrios aledaños bregan cada año para inscribir a sus hijos.

- Reunión. Varios padres de familia, indignados por lo sucedido en el centro educativo, manifestaron que propondrán una asamblea a la junta escolar para definir el futuro del estudiante implicado en el atentado. Muchos creen que debe ser expulsado.

- Marginales. Las pandillas Los chicanos y DCA2 deambulan y promueven peleas en el barrio Nueva Jerusalén, en cuyas paredes graban sus grafitis.

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Sentencian a trabajos comunitarios y terapia psicológica a tres estudiantes del colegio Franco Boliviano


El trabajo comunitario es una de las medidas para transformar a potenciales agresores colegiales en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

-Por un acto de discriminación y agresión física a un compañero, juez castiga a tres estudiantes en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

El juzgado segundo de Partido de la Niñez y Adolescencia sentenció a trabajos comunitarios y terapia psicológica a tres estudiantes de octavo grado de primaria del colegio Franco Boliviano que en 2010 se involucraron en un acto de discriminación y agresión física a un compañero de curso, dice El Deber.com.bo

Según Sarina Banegas, asesora legal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, los infractores fueron procesados por maltrato. Dos de los muchachos deberán cumplir durante seis meses tareas comunitarias en un centro para niños con discapacidad. En tanto que el tercero debe someterse a sesiones de ayuda psicológica con una profesional.

El caso se conoció el 10 de agosto de 2010, cuando en Internet se divulgó un blog con un video en el que el alumno afectado es agredido por algunos de sus compañeros. También había fotos de la víctima con comentarios adversos e incluso hicieron un apartado para votar sobre su condición física y color de piel.

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Cae un profesor por manosear a cuatro alumnas


El abuso deshonesto de algunos profesores contra alumnas fue denunciado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

- El director del centro educativo del Plan Tres Mil sentó la denuncia contra el profesor luego de descubrirlo manoseando a las alumnas menores.

Un maestro de un colegio del Plan Tres Mil fue aprehendido el miércoles acusado del delito de abuso deshonesto contra cuatro de sus alumnas, dice El Deber.com.bo

Según los datos, el director del centro educativo sentó la denuncia contra el profesor luego de descubrirlo manoseando a las alumnas menores en una clase de educación física.

El sospechoso se encuentra en una celda del puesto policial de la avenida Paurito, a la espera de que la fiscal Giovana Rivas, de la Unidad de Víctimas Especiales (UVE), lo presente ante un juez cautelar en el transcurso de hoy. Se conoce que las menores eran de 12 años.

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miércoles, 6 de abril de 2011

El 2010: 1.610 estudiantes de Cochabamba con sangrados se hospitalizaron


Para tomar atención. El 2009 hubo 1.495 casos, es decir, que en el 2010 se incrementó el 8 por ciento, en un año, lo que equivale a 115 casos.

- En el Maternológico Germán Urquidi las cifras subieron desde que se habilitó la atención post aborto. Los fines de semana; colegialas, universitarias y trabajadoras del hogar llenan las camas

Solamente en la gestión 2010, un total de 1.610 mujeres recibieron servicios del programa denominado Atención Post Aborto, (APA) en el Maternológico Germán Urquidi, dice Opinión.com.bo de Cochabamba.

Desde el año 1998, con el Seguro Básico de Salud y el Seguro Universal Materno Infantil se implementó el programa APA, que consiste en dar atención gratuita en centros de salud y hospitales públicos, a mujeres que presenten complicaciones de aborto.

Cada año la cifra de mujeres que son atendidas por el APA va en ascenso. El 2009 hubo 1.495 casos, es decir, que en el 2010 se incrementó el 8 por ciento, en un año, lo que equivale a 115 casos.

No todos los casos atendidos por el APA corresponden a abortos provocados. Existe un porcentaje, entre el 8 al 10 por ciento que es espontáneo o natural.

Los inseguros

Las embarazadas que se deciden por el aborto ilegal e inseguro llegan al hospital con sangrados y en el centro médico se les da una atención adecuada para tratar de salvar la vida de la madre o extraer los restos del feto del cuerpo de la mujer.

Estudiantes

El ginecólogo del Maternológico Germán Urquidi y presidente de la Sociedad de Ginecología de Cochabamba, Antonio Pardo, explicó que la mayoría de las mujeres que llega al hospital con complicaciones por abortos corresponde a grupos de estudiantes de colegio, universitarias y trabajadoras del hogar.

El centro de Estadística post aborto del Hospital reporta: De los 1.610 registrados en el 2010, 23 mujeres oscilaban entre los 10 y 15 años; 321 de 16 a 20 años; 465 de 21 a 25 años; 368 de 26 a 30 años; 231 de 31 a 35 años y 202 de 36 a 40 años.

Según Pardo, la cifra de mujeres que asisten al hospital se incrementa cada vez más debido a la falta de educación y poca costumbre de los jóvenes y adultos para utilizar los métodos anticonceptivos y evitar el embarazo no deseado.

“Desde la implementación del APA en los centros de salud, los casos post aborto que atendemos han crecido considerablemente, pero éstos son menos complicados que los que se realizaban hace más de 10 años, donde incluso se llegaba al extremo de tener que sacar el útero a la mujer”, dice.

Recordó que las prácticas de aborto tradicionales con el consumo de mates de anís y otras yerbas, además de la introducción de objetos punzo cortantes en el útero de la mujer ocasionaban incluso la muerte de ésta.

“Ahora ya no nos llegan casos de ese tipo, la mayoría de las mujeres que viene es porque toma o se introdujo vía vaginal las pastillas de misopostrol”, indica.

Procedimientos

Con el APA existen dos procedimientos practicados a las mujeres que llegan con sangrados.

Cuando el sangrado se presenta en una mujer que tiene menos de 12 semanas de gestación se realiza un aspirado con anestesia local, señala Pardo. Cuando el embarazo es mayor a ese tiempo, se realiza un legrado uterino instrumental con anestesia general.

En el primer caso, la atención se realiza de manera inmediata y solamente demora unas horas; en el segundo caso se requiere que las mujeres se queden internadas en el hospital por el lapso de un día.

Con estos dos procedimientos los médicos logran extraer los restos del feto y parar el sangrado en las mujeres que se realizaron un aborto inseguro. Sin embargo, cuando solamente existe un sangrado y el feto no sufrió ningún daño, los médicos hacen lo posible para salvar la vida del bebé, pero las madres tienen reacciones contrarias y piden su alta del hospital para tratar de practicarse un aborto fuera del centro médico.

“Nosotros no podemos negar el alta y cuando se salva al bebé, las madres salen del hospital y vuelven a retornar a los dos o tres días con los mismos problemas luego de haberse realizado otro aborto”, dice. Pardo informa que especialmente los viernes y los fines de semana, las diez camas dispuestas para el servicio del APA se llenan e incluso algunas veces se requieren de otras camas más por la asistencia de muchas adolescentes con complicaciones por aborto.

Reincidentes

Con la utilización de la pastilla de misopostrol, la práctica del aborto se ha convertido en una tarea fácil de realizar para muchas jóvenes que regresan una y otra vez al hospital por haber cometido aborto.

“Especialmente las trabajadoras del hogar vuelven una y otra vez al hospital luego de hacerse abortos. Parece que no tienen miedo de hacerlo”. Según Pardo, todas las mujeres atendidas por interrupción del embarazo salen del hospital con instrucciones acerca del uso de los métodos anticonceptivos, pero no los usan.

Consecuencias

Realizarse un aborto o someterse a una práctica por otra persona o médico puede traer consecuencias.

Según el ginecólogo del Maternológico Germán Urquidi, cuando las mujeres abortan con las pastillas de misopostrol y se limpia el útero con la aspiración, la mujer no presenta complicaciones y pueden tener un embarazo normal, pero cuando se llega al legrado, la mujer puede presentar infecciones que pueden llegar a la pérdida del útero.

Cuando el aborto se realiza más de una vez las posibilidades para embarazarse en un futuro se reducen cada vez más.

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lunes, 14 de marzo de 2011

Abuso escolar: sin políticas para detenerlo


Bullying se incrementa. Algunos escolares viven al límite de la angustia cuando son "fichados" por sus agresores. No hay manera de defenderlos.

-La antigua práctica de violencia social en las escuelas hoy es más intensa y visible al valerse de medios electrónicos que llegan a más víctimas. Políticos, docentes, progenitores y analistas admiten que el bullying sólo se “administra”, pues no hay políticas públicas que erradiquen el malestar social que nutre al fenómeno. Es previsible que, ya adultos, los abusadores perpetúen la violencia en todos sus ámbitos de acción

Carlos vivía al límite de la angustia. Día tras día, intentaba pasar desapercibido frente a su agresor. Su frágil cuerpo se tensaba esperando la tanda de zapes que siempre le propinaba condiscípulo. El chico sabía que a la golpiza le seguían el tironeo por la mochila, el tachoneo en sus cuadernos y la escritura de ofensas, así como las risotadas de los secuaces del acosador. Recuerda el menor: “Era como el dueño de la escuela, ya que es alto, fuerte, fastidioso y con una pandilla”. Esto lo llevó a rogar ayuda a la directora y la subdirectora de su secundaria, pero le espetaron: “Ven al rato y lo vemos”. No insistió, dice portal Voltairenet.org

Al salir de la secundaria, Carlos corría a su casa para atrincherarse en su cuarto, de donde sólo salía para comer y luego volvía apurado a su refugio. Este adolescente de 13 años, que se define como “tímido aunque amiguero”, sufría tanto en su escuela que decidió no volver a hablar con nadie, sin plantearse siquiera la posibilidad de dialogar con el hostigador. Carlos temía recibir más golpes.

A pesar de que algunos amigos lo consolaban, su desamparo no se aliviaba. El menor sabía que sus camaradas temían que el abusador arremetiera en contra suya y no querían llamar su atención. La amenaza era latente: “Era raro ir a la escuela y saber que él estaba a tres filas detrás de mí”, describe con una leve voz temblorosa.

El hostigamiento escolar no se limita a los planteles públicos. En el exclusivo plantel en el que cursa el tercer grado de secundaria, Jesús ha pasado los peores momentos de su vida escolar. Sueña con el fin de cursos, no quiere volver a sufrir daños e insultos: sin motivo lo golpeaba, luego le destruyó el teléfono celular y, en el último episodio, su computadora portátil fue arrojada y pisoteada por el abusador, nomás porque Jesús le caía mal.

Ante los aterrados padres de Jesús, las autoridades del plantel admitieron que el agresor “es problemático, pero no podemos hacer nada, pues es hijo de un funcionario muy influyente”. No se atrevieron a presentar una denuncia, por lo que Jesús y su hermano siguen en ese plantel junto con el acosador y con la esperanza de que en este ciclo no ocurra un nuevo episodio de violencia en su contra.

Las niñas y adolescentes cada vez más practican el bullying o maltrato verbal, físico o sicológico contra sus congéneres en las escuelas, admiten organismos nacionales e internacionales. Así le ocurrió a Karen. Durante largos meses, sufrió el escarnio diario de otra joven, cuyas amigas la alentaban a agredir constantemente a la menor; todo ocurrió en el interior de una secundaria pública de Naucalpan, Estado de México.

La indiferencia de los profesores ante los repetidos casos de hostigamiento en ese plantel llevó a esta niña a la que, consideró, era su única salida viable. Karen buscó y obtuvo la protección de Elisa (la Ely), que comanda a un grupo de mujeres que “mantiene el orden” en el aula, el patio y pasillos de ese centro escolar.

Aunque el problema del maltrato escolar o bullying asume nuevas expresiones –exclusión social, sicológica, física, sexual y cibernética– y abarca mayor rango de edades y número de víctimas, en México no hay estadísticas oficiales que arrojen datos sobre la incidencia y territorialidad del fenómeno.

Se sabe que los jaloneos, insultos, difamaciones o amenazas ya no están acotados al patio o calles vecinas a la escuela, sino que se practican en el aula, por teléfono e internet. En cambio, se ignora cuántos niños desertan por ese hostigamiento o cuántos son empujados al suicidio.

Para validar sus programas y campañas actuales, las autoridades federales y locales recurren a cifras oficiales que reciclan datos de estudios e informes elaborados por organismos internacionales. Así ocurre con el comunicado 144 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que advierte que la intolerancia, la soledad y la falta de respeto han penetrado centros escolares, y afirma que uno de cada cuatro jóvenes enfrenta agresiones verbales y físicas.

El documento cita “fuentes oficiales” –que no define– para afirmar que uno de cada cuatro jóvenes enfrenta agresiones verbales y físicas. Añade que el 44.6 por ciento de los estudiantes hombres y 26.2 por ciento de las alumnas mujeres admitieron que “al menos en una ocasión” insultaron a alguien. Según la CNDH, 6.6 por ciento de las mujeres y 14.9 por ciento de los hombres admitieron que “han golpeado a sus compañeros en alguna ocasión”.

El boletín 144, del 30 de mayo de 2010, refiere que, “el año pasado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos señaló que de sus 23 países miembros, México era el que registraba el índice más alto de violencia entre jóvenes de secundaria”. Carolina Ziehl, de la oficina en México de ese organismo, indica a Contralínea que ese dato es “una apreciación” que se desprende del Estudio internacional sobre docencia y aprendizaje.

Ese diagnóstico se difundió en julio de 2009. En un apartado, habla de la percepción de los maestros sobre la violencia en los salones de clase. Explica que casi la mitad de maestros trabajan en escuelas cuyos directores reportaron la falta de preparación de esos docentes: 53 por ciento, en Italia, y 70 por ciento, en México.

De acuercdo con sus propias cifras, el diputado Giovanni Gutiérrez, de la Asamblea Legislativa, afirmó que sólo en el Distrito Federal se habían registrado 190 suicidios de menores por maltrato escolar. El 27 de enero de 2010, el legislador del Partido Acción Nacional (PAN) aseguró que se recibieron 50 denuncias sobre la materia, que se turnaron a la Fundación en Movimiento.

Triángulo vicioso El ciclo de la violencia, maltrato o abuso escolar necesita de tres actores: la víctima, el agresor y los testigos u observadores. En general, el menor recibe amenazas e insultos constantes de sus compañeros, a los que le sigue el maltrato físico o sicológico –cuando se le denuesta o se le excluye de su entorno–. Además, el ciberbullying lo denigra entre su comunidad cuando se muestran imágenes o emiten mensajes ofensivos por internet (blogs, correos o páginas web).

El menor que sufre este acoso experimenta baja autoestima, angustia y ansiedad permanentes, que puede somatizar en insomnio, úlceras, náuseas. Su rendimiento escolar comienza a bajar y puede desertar o recurre a evasivas para no asistir a la escuela. Si en el presente apenas establece relaciones personales, en el futuro le será más complicado construir vínculos laborales y sociales con base en la confianza.

En otro ángulo, está el agresor que practica el matonaje (como se le llama en Chile, o el bulero, en Argentina). Se trata de jóvenes o niños que proceden de un núcleo familiar de violencia, abandono o abuso propensos a imitar esas conductas agresivas con niños a los que consideran más débiles. Su necesidad de reafirmarse se expresa mediante el uso de sobrenombres o abusos y suelen ser violentos con sus profesores; usualmente, exhiben esa actitud de poder ante un grupo.

Para comprender mejor la conducta del agresor, algunos estudiosos los dividen en activo –el que molesta al compañero directamente: le pega o intimida– y pasivo –que, a través de otros compañeros, difunde rumores e imágenes que demeritan públicamente a su víctima–. El Instituto para la Prevención del Delito del Estado de México recomienda a los padres que si comprueban que su hijo es un acosador, no ignoren la situación porque seguramente se agravará.
Los testigos u observadores son los otros actores en el ciclo de bullying. Así los definió Paulo Sérgio Pinheiro, autor del Informe de Naciones Unidas para el estudio de la violencia contra los niños 2006. El consultor hizo ver que “la exposición prolongada a la violencia, inclusive como testigo, puede provocar mayor predisposición a sufrir limitaciones sociales, emocionales y cognitivas”. Además, puede adoptar comportamientos de riesgos para la salud.

Contención legal Alertados ante el auge del fenómeno, los órganos legislativos de algunas entidades levantan barreras legales para contener esta dinámica. En enero pasado, la Asamblea Legislativa propuso reformas a la Ley de Salud. La diputada Marisela Contreras explica que, con esa medida, se busca incorporar la violencia escolar en la agenda de salud para desarrollar programas de prevención y difusión entre alumnos, maestros y las comunidades.

“También se pretende atender al generador de violencia, a las víctimas y a los observadores, para ver de forma integral este fenómeno que ya presenta consecuencias de salud pública entre la población escolar”, señala la legisladora del Partido de la Revolución Democrática.

Como nunca antes, en México y el mundo se vive con gran violencia. Explica la legisladora que “los asesinatos cotidianos constituyen una normalidad contra la cual debemos luchar; pues si el niño o niña viven en un ambiente de violencia social, escolar, familiar e institucional, obviamente no les parecerá extraño recurrir a la fuerza para dominar a otros”.

Contreras Julián señala que, en términos de la violencia emocional, se sabe que ha habido, incluso, suicidios: “La presión es a tal grado que los niños llegan a atentar contra su propia vida”. Por ello, es necesario visibilizar el fenómeno y atenderlo como un problema de salud pública. Recuerda que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por su acrónimo en inglés) planteó que tres de cada 10 niños son víctimas de acoso y maltrato por sus propios compañeros.
Jalisco ya promovió que las conclusiones del Foro de Discusión sobre la Violencia y el Acoso Escolar (realizado el 18 de enero de 2011) se integren en la iniciativa para regular el maltrato entre iguales, presentada por la diputada Rocío Corona Nakamura. Esa propuesta incluye 57 artículos que reivindican el derecho de niños y adolescentes a vivir en un ambiente libre de violencia.

La ley incluye cinco medidas disciplinarias para erradicar el abuso entre pares en las escuelas: desde la amonestación en privado para el agresor, la suspensión de su recreo, hasta la expulsión o reubicación en otro plantel. También solicita que se incorporen a cada escuela cuando menos un sicólogo y una trabajadora social para atender a la víctima, al agresor y a los familiares de ambas partes.

Contra la violencia El gran cómplice del bullying es el silencio y el desconocimiento de padres, maestros y autoridades, señala Mario Delgado, secretario de Educación del Gobierno del Distrito Federal. Conocer la naturaleza del fenómeno es fundamental cuando el país vive una situación de gran violencia. “Así lo refleja la vida cotidiana, y se trata de evitar que esa violencia externa entre a las escuelas”, describe el funcionario.

Ante el ayuno de estadísticas confiables sobre acoso y maltrato escolar en las escuelas del Distrito Federal, esa dependencia realizó una investigación. Sus resultados permitieron tener un diagnóstico que derivó en un manual para promover la cultura de no violencia entre la comunidad educativa. Para 2011, el objetivo es “mostrar que no podemos acostumbrarnos a la violencia” en 400 escuelas. El desafío es que padres, maestros y autoridades se sumen a los talleres que se imparten para fomentar la solución pacífica de los conflictos, dice Delgado.

Otra instancia capitalina que atiende el maltrato escolar desde el interior de las familias es la Dirección de Igualdad y Diversidad Social de la Secretaría de Desarrollo Social. Su titular, María Elena Ortega Hernández, describe que la violencia que viven los menores dentro de sus familias y comunidades se reproduce en el ámbito escolar.

“Hay una creciente violencia social que impacta en la forma como se relacionan entre sí los menores; hay más violencia entre los varones y de ellos hacia las niñas, aunque en éstas van al alza”. Esto es producto de la forma cultural de dominación masculina y que se reproduce en las escuelas. Por ello, los talleres buscan acercar a los padres y madres con sus hijos, maestros y autoridades para hablar sobre la violencia, además de que se fomenta la denuncia entre compañeros.

En 2010, la Secretaría de Desarrollo Social impartió talleres de prevención de la violencia familiar en secundarias y preparatorias del Distrito Federal. Se formaron 550 grupos de padres y adolescentes, que sumaron 30 mil personas –54 por ciento fue mujer y 46 por ciento, hombre.
Otra vía para conocer la evolución del maltrato escolar es por las Unidades de Atención situadas en cada delegación. Esas instancias contactan con las escuelas de su zona cuando se presentan casos graves. Coyoacán, Cuauhtémoc, Gustavo A Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza “son las demarcaciones más complejas, las más pobladas y donde los padres de familia solicitan la intervención en las escuelas”.

La alerta contra el hostigamiento escolar a menores cunde en todo el país. En Querétaro, ya se detectan conductas violentas en las secundarias, admitió Eleuterio Zamanillo Noriega, delegado de la Secretaría de Educación Pública, en septiembre de 2010. En Veracruz, la violencia entre alumnos menores oscila entre el acoso y los golpes. Herminio Núñez Espinoza, jefe del Sector 4 de la región Córdoba-Orizaba, afirmó que el problema supera a las rencillas juveniles y debe analizarse más a fondo.

En Tamaulipas, el maltrato se asocia con las precarias condiciones económicas, según el diputado Trinidad Padilla López, presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos. Aunque no existen estadísticas del impacto de la violencia dentro y fuera de las escuelas, “el acoso en niños tiene raíces en el deterioro del entorno social en esa entidad”, reconoció el legislador.

Para prevenir actitudes de acoso en los centros escolares, que comienzan como un juego y evolucionan en severas agresiones verbales y físicas, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México emprendió su segunda campaña contra la violencia en enero de 2011. Esta edición cubrirá más municipios que la primera edición (en 2009).

Accidente o golpiza Los casos de maltrato escolar son un problema médico-social-legal. Luego de años de tratar estos casos, los médicos de la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado del Instituto Nacional de Pediatría (CAINM-INP) son capaces de identificar cuáles son víctimas de ese abuso físico, aunque los adultos (padres o maestros) aseguren que el menor se cayó o lo atropelló un auto.

“Lo importante es precisar si las lesiones son producto de una intención, y ahí entra la habilidad de nuestro equipo”. Este fenómeno tiene cuatro modalidades: abuso físico, sexual, sicológico y negligencia, explica el doctor Arturo Loredo Abdalá, fundador de la CAINM.

Hace tres años, la Clínica hizo una encuesta a estudiantes de Coyoacán y confirmó que ahí existía el maltrato entre el 4 y 16 por ciento de los entrevistados. Además, que el bullying ocurre igual en hombres que en mujeres; que más hombres son víctimas de abuso físico en secundaria y que el acoso sucede más en el salón de clase. Otro resultado fue que el último en darse cuenta es el profesor. “Él está en otro rollo”, afirma Arturo Loredo.

Ante esos primeros resultados, el coordinador de la CAIM propuso que se estimule la investigación en México y se prepare a más médicos; que exista un semillero de investigadores clínicos que den respuestas a problemas cotidianos de los mexicanos. De lo contrario, “seguiremos dependiendo de lo que hacen los estadunidenses o europeos; aunque nuestra idiosincrasia es diferente”.

Toda atención al menor maltratado debe ser interdisciplinaria (pediatras, sicólogos, trabajadores sociales, abogados, nutriólogos), interinstitucional (procuradurías, secretarías de Educación y Desarrollo Social, entre otras) e internacional (para promover el intercambio de experiencias), propone el también profesor titular del Posgrado para Médicos Especialistas en Atención Integral al Niño Maltratado, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Aunque la CAINM opera en la capital del país desde hace varios años y es líder en México y América Latina en el manejo interdisciplinario del menor, su ejemplo apenas ha sido imitado. Hace sólo cuatro años que el Hospital Infantil lanzó su propio programa; Jalisco también. Si no se previene el maltrato infantil, “seguramente habrá más chicos susceptibles de ser capturados por los cárteles o las mafias”, concluye el doctor.

América Latina, región insegura El Informe de Naciones Unidas sobre violencia contra los niños, de Paulo Sérgio Pinheiro (2006), reveló que sólo una pequeña parte de los actos de violencia contra los niños se reporta e investiga a nivel mundial. Encontró que en América Latina no hay sistemas operativos responsables de registrar esos incidentes.

Ese diagnóstico sustenta lo dicho por Iñaki Piñuel, sicólogo y académico de la Universidad de Alcalá. Anticipó que de no enfrentar a tiempo esa violencia en las aulas, muchos niños pueden convertirse en seres “anticipadamente derrotados”, convencidos de que nacieron en un mundo que es una selva. Ahí, los más violentos y poderosos “depredan a los más vulnerables ante la indiferencia de la mayoría”. El panorama regional es preocupante:

En Chile, uno de cada cuatro estudiantes se siente infeliz en el colegio. El aula es el principal sitio de agresión en la secundaria, y en los colegios privados se practica más bullying que en los públicos. Éstas son algunas conclusiones del estudio Relación entre intimidación y el clima en la sala de clases y su influencia sobre el rendimiento de los estudiantes, que realizó el Ministerio de Educación de ese país en abril de 2010.

También, que uno de cada tres niños de quinto de primaria es intimidado verbalmente –el triple que en Suecia y el doble que en Canadá–. Los autores advirtieron que el acoso existe en todos los colegios y lo practican hombres y mujeres. Aunque persiste la figura del matón del curso, ahora son varios los agresores que atacan en grupo a una sola víctima.

En Valle del Cauca, Colombia, el acoso escolar era tan grave que se creó la Fundación SOS Bullying para reducir los riesgos de la víctima y las consecuencias para el victimario. Cuenta con el estudio Relación entre las conductas de intimidación, depresión e ideación suicida en adolescentes (Francisco Díaz-Atienza, et al)

En Guatemala, cada día son más violentadas las niñas en la escuela, según Action Aid International. Ahí, los índices de agresiones físicas, emocionales, sexuales y de exclusión son mayores en las mujeres. En Argentina, el 52 por ciento de los alumnos sufre o ejerce violencia, indica el estudio que realizó en 21 provincias el Instituto Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

En Brasil, la violencia comunitaria incide en el abandono y la exclusión escolar, según la investigación en 15 capitales de estados brasileños sobre la percepción de los estudiantes, sus padres, docentes y autoridades de escuelas públicas y privadas. Este diagnóstico lo hizo la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

En Bolivia, el Informe de educación de junio de 2010 reveló que el 80 por ciento de los niños, niñas y adolescentes sufre de algún tipo de violencia en las escuelas. Roberto Aguilar, ministro de Educación, calificó como “serio” ese problema. A partir de ese diagnóstico, se lanzó la campaña “La violencia se puede borrar”, que apoyan el Observatorio de la Educación, la Agencia de Cooperación Técnica Alemana y el Unicef, entre otras.

Bullying: un nombre para el dolor

Se atribuye al sicólogo sueco Dan Olweus la paternidad del término bullying. Realizó el estudio pionero sobre el acoso o maltrato escolar Bullying at school: what we know and what we can do (Blackwell Publishing, 1993). Describió el fenómeno como una “conducta de persecución física o sicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a la víctima en una posición de la que difícilmente puede salir por sus propios medios”.

La agresión puede ser directa –física, verbal o por gestos– y también indirecta. Esa actitud siempre busca dañar la relación social de la víctima mediante la exclusión, y para lograrlo “esparce rumores difamatorios o, también, presiona a otros para que intimiden a la víctima”. Olweus enfatizó en la relación asimétrica el desequilibrio de poder o de fuerza entre el victimario y la víctima.

Para algunas fuentes, esta agresión toma su nombre del vocablo inglés bull (toro o embestir); mientras que en Argentina bulear es recurrir a los insultos, golpes y humillaciones sistemáticas. Otros más llaman a este fenómeno “violencia escolar”, aunque el doctor Arturo Loredo prefiere “maltrato escolar”.

Ahora predomina la intimidación virtual –el acto de agresión por internet–. Cuando éste se extiende a través de las comunidades de la red, se denomina flaming.

Síntomas de un agravio

Cuando niños y niñas presentan huellas de golpes en su cuerpo u ocultan cara y extremidades
Si manifiestan cambios bruscos de estado de ánimo (se deprimen, irritan, angustian o se retraen)
Si sus objetos personales (mochilas, chamarras, equipo deportivo o de cómputo) están dañados o rotos
Si cambian sus hábitos de estudio (bajas calificaciones) o alimenticios (no comen o comen demasiado)
Si esgrime pretextos para no asistir a la escuela o para cambiar de plantel
Si constantemente se siente cansado, enfermo, somnoliento
Cuando orinan en la cama, se muerden las uñas o presentan caída de cabello

¡Auxilio, me acosan!

En uno de días más tormentosos, Carlos encontró en la biblioteca de su escuela un folleto del bullying que decía “no estás sólo”, y ofrecía un número de ayuda telefónica. “A ver qué pueden hacer por mí –dijo mientras marcaba, nervioso–. Y escuché una voz que preguntó cuál era mi problema.

“Les dije que necesitaba que me ayudaran porque me molestaban en mi escuela, que me acosaban, y me dijeron que me iban a dar una cita. Luego fui con mi mamá y los sicólogos nos dijeron qué hacer”. Cecilia sonríe al ver a su hijo; lo siente más seguro. Confiesa que antes, cuando el niño salía de la escuela, “tenía que enviar a alguien a cuidarlo para que no le hicieran algo. Ahora ya está mejor”.

Carlos sabe ahora que “no soy el único, y que así como me sentí se sienten los demás, y como decía el papelito, no estoy solo. Esto me sirvió para enfrentar este problema y tratar de ponerle fin”.

Los números de la campaña Escuelas sin Violencia son 5080 5705, 5080 5706 y 5080 5721. Además, la página web www.educación.df.gob.df y el correo escuelasinviolencia@gmail.com.
La Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, a través del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, dispone del teléfono 5533 5533 para quejas por abuso escolar. Se pueden enviar mensajes de texto al número 5533. Otro portal para orientación es www.yodenuncio.org

Nuevo espacio del abuso

El hostigamiento laboral es el nuevo fantasma que recorre el mundo. El doctor en derecho Gustavo Fondevila hace tiempo que explora las formas de este fenómeno. Su estudio El hostigamiento laboral como forma de discriminación: un estudio cualitativo de percepción describe que el mobbing es un comportamiento negativo entre superiores e inferiores jerárquicos que se relacionan en una organización laboral.

A causa de esta conducta, el afectado es sometido a ataques sistemáticos, directos o indirectos, durante largo tiempo y de manera continua. El mobbing se percibe de distinta forma según la posición socioeconómica del afectado: en los sectores de escasos recursos, se percibe como una forma de discriminación social, sostiene el especialista en administración de justicia.

Aunque este fenómeno tiene patrones similares a nivel internacional, también se le percibe de forma diferente según las culturas. Por ejemplo, sostiene el profesor-investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas, en México el tipo de acoso laboral más extendido es el congelamiento: ignorar y “hacerle el vacío” a la víctima o víctimas.
Fuente: Contralínea 222 / 27 de febrero de 2011

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martes, 8 de febrero de 2011

En 2010 hubo 30 denuncias de acoso sexual en colegios


Foto: Sociedad. Los padres de familia conocen casos de violación comprobada.

-La violencia física y sexual en los establecimientos educativos alerta nuevamente a las autoridades y padres de familia.

La gestión escolar 2010 acabó con 30 denuncias por acoso sexual y cinco de violaciones a niñas, adolescentes y jóvenes estudiantes. Los casos de acoso fueron denunciados al Ministerio de Transparencia y las violaciones son de conocimiento de la Junta Nacional de Padres de Familia, dice Cambio.bo

La violencia física y sexual en los establecimientos educativos alerta nuevamente a las autoridades y padres de familia. Todos los casos se encuentran en proceso de investigación y uno por violación –según la Junta Escolar– acabó con la encarcelación de un regente.

La ministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo, informó que su despacho recibió 30 denuncias de acoso sexual en 2010 y las derivó al Ministerio de Educación y a la Dirección de Educación, instituciones encargadas de realizar un seguimiento asesorado de los casos denunciados. “Hay abuso de parte de los profesores y profesoras por acoso sexual hacia los jóvenes, es un tema que no nos corresponde a nosotros, pero llegaron”, señaló y luego habló de un vacío legal para sancionar los casos de acoso sexual.

Suxo reveló que las denuncias fueron remitidas, con un informe, al Ministerio de Educación para que se tomen las acciones correspondientes. “Nos preocupa porque es un tema que no se supera y está latente”, señaló la autoridad.

Los casos de acoso sexual quedan ocultos porque no son denunciados a las autoridades de manera abierta. La ministra relató que hace unos días fue personalmente a un colegio fiscal de la zona Sur por una denuncia de cobros irregulares, pero se encontró con un problema delicado.

“Me enteré por mamás que se me acercaron en la calle, en Achumani, que no sólo es el problema de cobros. Me dijeron que los profesores están queriendo abusar de las niñas. Me preocupé y nos fuimos conjuntamente con el jefe de la Unidad de Transparencia a verificar”, relató.

De forma sorpresiva las autoridades se presentaron en el colegio, donde los estudiantes denunciaron el acoso sexual que padecen. “Este caso ya está en proceso de investigación en la Unidad de Transparencia que depende del Ministerio de Educación”, señaló.

El presidente de la Junta Nacional de Padres de Familia, Franklin Gutiérrez, dijo a Cambio que en la pasada gestión además de las 30 denuncias de acoso, hubo cinco casos de violación. Los hechos cuentan con documentación comprobada, de ellos un caso concluyó en castigo.

“El máximo castigo que conocemos de parte de las autoridades es el cambio de unidad a los profesores cuando éstos son acusados de violencia física o acoso sexual, y ahí queda todo. Sólo un regente que violó a una niña está en la cárcel”, manifestó Gutiérrez.

Recordó otro caso en el que un director que violó a una estudiante está prófugo actualmente. Gutiérrez exigió que los casos de acoso tengan un espacio en la justicia y en el Ministerio Público, “porque son actos delincuenciales”. “Pedimos sanciones tanto para los agresores como para los que encubren los delitos, como los directores distritales y de la unidad educativa”, señaló.

Rememoró un caso que ocurrió en Achacachi en que el director reclamó al padre de familia porque se quejó en La Paz y le exigió “solucionar entre ellos”.

Defensoría: Este tipo de acoso es muy difícil de probar

La responsable nacional de Derechos Humanos de las Mujeres de la Defensoría del Pueblo, Betty Pinto, explicó que las denuncias de acoso, generalmente, ingresan a la Defensoría relacionadas al aspecto laboral.

Explicó que el acoso y la violación dejan graves secuelas de por vida en las víctimas. Se les crea una sensación de temor y ansiedad que redunda en su calidad de vida, nivel de rendimiento en el trabajo y desenvolvimiento en los estudios.

La inseguridad en sus actos y baja autoestima son otras consecuencias para las víctimas. En general los acosadores son varones en puestos de decisión con poder sobre la víctima, que ante la negación de las mujeres “fabrican archivos” de la denunciante en cuanto ella se rehúsa a ceder a las peticiones. Por ejemplo, en el trabajo con memorandos de llamadas de atención frecuentes. En los colegios, probablemente con amenazas en sus calificaciones.

La Defensoría del Pueblo atiende los casos como queja, bajo la figura de acoso laboral, que puede estar ocultando profundas raíces de acoso sexual. De éstos se atendieron 342 denuncias en los dos años pasados, de las cuales más del 90% corresponde a mujeres. “Esto da pautas suficientes para considerar que la raíz de este ‘acoso laboral’ es justamente un acoso sexual”.

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